La artista
escocesa Jan Nimmo, vinculada estrechamente con la localidad onubense de
Galaroza, ha dado un nuevo paso para rescatar del olvido la tragedia acaecida
en la población mexicana de Ayotzinapa. La polifacética creadora, que
pasa largos períodos del año en Galaroza paseando a caballo por la Sierra desde el Picadero La Suerte y conviviendo con
sus vecinos, ha puesto su
arte y su compromiso al servicio del fin de la violencia en México. Su
iniciativa de realizar retratos a los 43 estudiantes desaparecidos en el estado
de Guerrero, se ha convertido en un grito de paz y de libertad. Sus creaciones
encabezan manifestaciones que piden verdad y reparación de la tragedia
perpetrada. Ahora, vuelve a impulsar una iniciativa de sensibilización, una
exposición instalada en el Parlamento de
Escocia con obras suyas, gracias a la diputada Linda Fabiani, del MSP.
La noche del 26
al 27 de septiembre de 2014, numerosos estudiantes
iban en autobuses por Iguala, una ciudad del estado mexicano de Guerrero, con la intención de participar en la marcha
para rendir homenaje a los estudiantes de la UMAM masacrados por el estado mexicano en el 2 de
octubre 1968 en Tlatelolco, Cuidad de México, días antes del inicio de los
Juegos Olímpicos de verano. Los estudiantes pertenecían a la Escuela
Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, ubicada cerca de Tixtla, en
Guerrero, uno de los estados más pobres y violentos de toda la república.
Esa noche se
produjo un ataque a los estudiantes, provocando la muerte de seis personas, tres
de ellos estudiantes; uno de ellos,
Julio Cesar Mondragón Fontes, fue brutalmente torturado antes de su muerte.
Hubo muchos heridos, dos muy graves; de ellos, Aldo Gutiérrez Solano está
todavía en coma, y Edgar Andrés Vargas ha sido sometido a varias operaciones
para reconstruir la parte baja de su cara. Esa noche también desaparecieron 43
estudiantes, de los que hasta la fecha no se sabe su paradero.
Las versiones
sobre lo ocurrido son contradictorias; el Gobierno mexicano se defiende de las
acusaciones por parte de la ciudadanía achacando la tragedia a un grupo del crimen
organizado. La propia artista, ya tan
cachonera como escocesa, ha pasado mucho tiempo en México investigando las artes
populares y viajó a Guerrero, donde “sin excepción, la gente me recibió con
cariño, algo que no he olvidado”.
Por motivos de
trabajo, no volvió a México, pero “cuando
me enteré de lo sucedido en Iguala con los estudiantes de Ayotzinapa me impactó
mucho; no sabía que a hacer y decidí realizar un retrato de cada uno de los
estudiantes para entregar a su padres y sus madres, empleando un leguaje visual
que iba a comunicar con el público mexicano, basado en colores, símbolos,
objetos, canciones, con una estructura ex-voto donde el texto reclama el
ausencia de los muchachos y les nombra a ellos y sus padres”. Cada retrato
tiene imágenes e información biográfica y la artista los realizó “para visibilizar
el caso, para solidarizarme con los ladres y para concienciar a la gente de
que, desde 2006, hay más que 28,000 personas desparecidas, y que cada una es
una tragedia y detrás de esas tragedias hay seres humanos con familias que los
aman”.
Tardó un año en
realizar los cuarenta y siete retratos. Durante ese año, Lola Martinez,
periodista y activista mexicana, empezó a utilizar las imágenes para su ‘Pase
de Lista 1 al 43’ diaria. A través
de ella conoció a la activista de derechos humanos Erénderia Sandoval
Carrillo, quien tenía contacto con las familias de los fallecidos y desaparecidos y le ayudó a
verificar los detalles biográficos de cada estudiante.
Por el primer
aniversario de la tragedia, se busó la forma de imprimir los retratos y
entregarlos a las familias. Jan recuerda que “me emocioné mucho al verles
participar en la marcha del primer aniversario por las calles de México CD con
mis retratos, e incluso la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos imprimió una
lona grande con las imágenes”.
“Ya son casi 30
meses que nos faltan nuestros 43 pero sigo solidarizándome con los padres, estoy
en contacto con algunos de ellos por redes sociales y hablo con Ere a través de
Skype”, indica Juana, como es conocida en Galaroza.
Se ha proyectado
un cortometraje con esta historia en
Nueva York, Buenos Aires, Paris, Londres, Glasgow y en varios lugares de México.
La cantante Lila Downs también ha solicitada algunas de las imágenes para un
concierto en el Estadio Nacional en México D.F.
Parafraseando la canción de Carlos Cano sobre las Madres de la Plaza de Mayo, estos activistas han adoptado el lema 'Vivos se los llevaron, vivos los queremos', que difunden en cada actividad.
Parafraseando la canción de Carlos Cano sobre las Madres de la Plaza de Mayo, estos activistas han adoptado el lema 'Vivos se los llevaron, vivos los queremos', que difunden en cada actividad.
La muestra
pasará en breve desde el Parlamento hasta la universidad, y la propia Juana
afirma que “si es posible, me gustaría hacer una pequeña instalación en
Galaroza”. Hace un año, tuvo ocasión de exponer esta experiencia en una velada
poética de ‘Poetas de Huelva por la Paz’,
que fue recogida por el boletín cultural ‘La Regaera’, publicado por la
Asociación Cultural Lieva. También expuso sus retratos de vecinos cachoneros en las Jornadas de Patrimonio que se celebraron en Galaroza.

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